LOCALES

Tartagal se plantea la necesidad de un hospital de autogestión

 Como una posible solución a las enormescarencias de recursos del sector público.

La idea de que el hospital público es solo para quienes no cuentan con una cobertura médica, una obra social ni una prepaga; o que solo las familias en situación de vulnerabilidad recurren al servicio público de salud que es “gratis” (solventado con impuestos de la población) es lo que se busca desterrar a la vista de lo que ocurre ahora, durante la pandemia, cuando la respuesta más concreta a las necesidades de los pacientes con y sin cobertura, surge del hospital público.

El hospital Juan Domingo Perón, cabecera de los departamentos San Martín y Rivadavia, trabaja desde hace algunos meses con la intención de que los recursos que se obtengan sean volcados a la contratación de más profesionales para el hospital, en las mejoras de la estructura edilicia y en equipamiento suficiente para dar respuestas a las más de 250.000 personas que potencialmente pueden necesitar atención.

El fin de semana el hospital se vio envuelto en una polémica cuando el gerente general, Juan Ramón López, acusó al senador nacional Sergio Leavy, de repartir barbijos y frascos de alcohol en gel e intentar armar movilizaciones en contra del hospital Perón para desestabilizar la actual conducción y poner en ese lugar a un cuestionado médico de su espacio político.

$16 se abonaba hasta enero pasado por la internación de pacientes en salas comunes. Ahora se abona $190. 

El gerente administrativo del hospital de Tartagal, contador Humberto Ovejero, dijo: “Es necesario que llevando a la práctica el lema “el hospital somos todos’, los vecinos de San Martín y de Rivadavia que pueden necesitar de este hospital, nos demos cuenta de que así como con todo derecho reclamamos más atención, más equipamiento, más profesionales, sepamos que de alguna forma a todos nos cabe hacer nuestro aporte para que eso sea una realidad”.

Un 20% de lo que recaudan los hospitales autogestionados se destina a un fondo de atención en áreas prioritarias. 

Pacientes con obras sociales

Ovejero explicó que “los pacientes que tienen una obra social como el IPS, que tiene la mayor cantidad de afiliados en la zona, llegan al hospital y no avisan que tienen una cobertura médica porque creen que el hospital es gratis para todos. Que el hospital no le cobre la prestación del servicio a quien no está en condiciones económicas de abonarla no implica que el servicio de salud sea gratis, porque en definitiva lo pagamos entre todos los contribuyentes. Más allá que al hacer el entrecruzamiento de datos, la información salta en el sistema, los afilados tienen que saber que así como al llegar a un centro privado lo primero que se exhibe es el carné, en el hospital se tiene que hacer lo mismo. Idéntica situación rige para los afiliados a diferentes obras sociales o prepagas. Esa es la forma en que los recursos que se obtienen mediante el sistema de autogestión vuelvan a la comunidad en más equipamientos, en más camas, en mejor atención”.

Ovejero aclaró: “De cualquier modo, el hospital primero atiende, preserva la vida y la salud de cualquier ser humano y luego se inician los trámites administrativos de rigor”.

La atención a los extranjeros

El administrador del hospital Perón de Tartagal, contador Ovejero, recalcó que “la población en su conjunto debe comprender, internalizar, que los pacientes que tienen todo el derecho a asistirse en forma gratuita si no tienen condiciones económicas o una obra social que cubra cualquier práctica médica son los ciudadanos argentinos. Los extranjeros deben abonar acorde a un nomenclador que los hospitales de autogestión tenemos en vigencia. Meses atrás una mujer de nacionalidad boliviana que venía para tener a su bebé nos denunció ante un organismo de derechos humanos porque le expliqué que debía abonar la suma de $24.000, la mitad al ingresar y la mitad al dejar el hospital. En el sector privado los aranceles duplican al hospital pero después del escándalo que armó terminó abonando solo $12.000 porque nos dijo que los organismos de derechos humanos de nuestro país le daban plena protección y que todavía era un abuso de nuestra parte haberle cobrado al ingresar. La mujer, como muchos pacientes del vecino país, abordó una camioneta doble tracción cuando se fue, por lo tanto no era carente de recursos”. 
Agregó: “Quizás muchas personas bien intencionadas no tienen ni idea lo que implica en términos económicos asistir a un paciente y ni qué decir si se hace en el servicio de terapia intensiva”.
Ovejero dejó en claro que “el hospital primero atiende, preserva la vida y la salud de cualquier ser humano, y luego se inician los trámites administrativos de rigor. El hospital Juan Domingo Perón, sin entrar en polémica con el sector privado, cuenta con el mejor servicio de terapia y de hecho las clínicas nos mandan a sus pacientes cuando lo necesitan y es correcto que así sea. Por eso nuestro pedido es a la conciencia de los ciudadanos, porque todos queremos contar con el mejor hospital, más profesionales y no tener que salir de la zona para una operación o para ser asistidos por un especialista. Es el objetivo que perseguimos”.

Recaudan $1,5 millones

El grupo solidario “Tartagal, Juntos por la Vida” cerró el viernes dos semanas de campaña destinada a reunir fondos e insumos para el hospital Juan Domingo Perón. Los organizadores informaron que superaron el millón y medio de pesos, y falta dar a conocer la cifra del monto reunido en la cuenta Banco Santander. Joaquín Carrizo, docente e integrante del grupo, agradeció la colaboración de la sociedad e informó que se comprarán tubos de oxígeno, compresores de oxígeno, oxímetros, termómetros infrarrojos, jeringas y equipos para los médicos y enfermeros.

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