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Gregorio lleva 39 años haciendo repicar las campanas de la Catedral

Es el segundo campanero con más antigüedad y este año le tocó vivir un Milagro distinto. 

Gregorio Fernández es el segundo campanero con más antigüedad en la Catedral de Salta y uno de los 16 hombres que hoy nuevamente, como cada 15 de septiembre, harán repicar las campanas en honor al Señor y la Virgen del Milagro.
“Pepe”, como lo llaman cariñosamente sus conocidos, tiene 69 años y cumple 39 involucrado en esta tarea que lleva en el “cuerpo y en los brazos”, según destacó. Para él hoy será un día distinto porque no saldrán las imágenes, no habrá procesión y la plaza estará vacía. “A este Milagro lo vivo con mucha pena, lo hablaba con mi hija, uno que lo vive tan de cerca, por tener la suerte y gracia de servir en la Catedral, y ahora se la ve tan vacía que duele”, expresó.
Gregorio contó que las campanas de la Basílica nunca dejaron de sonar desde la entronización del Señor y la Virgen del Milagro el 15 de agosto. Hoy, a diferencia de otros años, el tan emocionante concierto de campanas se realizará al mediodía y durará 20 minutos. Luego, al finalizar el Pacto de Fidelidad virtual previsto para las 17, el campanario volverá a vibrar.
Los pétalos también se arrojarán este año, según contó el campanero a cargo de esta tarea. Seguramente, no serán tantos como otras veces porque por lógica no hay tantas flores, pero se hará. 
Como es tradicional en la Fiesta del Milagro de Salta, la sirena de El Tribuno no puede faltar y los salteños que estén por la zona o en los alrededores la sentirán una vez más.
“Para mí el Milagro significa paz, amor, unión, esperanza, reconciliación”, expresó Gregorio Fernández, y le pide al Señor y a la Virgen que esta pandemia cese y que todos puedan volver a vivir de forma normal. Con mucha humildad, destacó el trabajo de sus compañeros campaneros Carlos Clemente, Alberto Serapio, Antonio Macarós, Nicolás Martínez, Marcos Toledo, Dante Flores, Álvaro López, Jorge Martínez, Emanuel Ibáñez, Víctor Savino, Emanuel Céspedes, César Rodríguez, Fabricio Añez, Nicolás Cruz y Rodrigo Guitián. Desde la Catedral invitaron a los fieles a sumarse esta tarde, después del pacto, a las 18.30, a la procesión virtual que se transmitirá a través del Facebook Live de la Basílica. La propuesta es entronizar en las casas las imágenes y hasta las 15 enviar una foto de ese momento por Whatsapp al 387 5775309.

Homilía

La Iglesia Católica de Salta celebró ayer la Exaltación de la Santa Cruz, en el marco de la tradicional Fiesta del Milagro que este año, debido al contexto de pandemia, se realiza de forma virtual. 
En su homilía, el arzobispo Mario Antonio Cargnello se refirió justamente al misterio de la cruz. Relató que “en la historia de la Iglesia, la cruz no era presentada, porque era un patíbulo humillante, era la muerte de los esclavos. Por eso algunos autores paganos se burlaban, y no solo ellos, sino que el pueblo pagano se burlaba de los cristianos porque veneraban a un crucificado”. 
Recordó la cita de San Pablo que dice “la cruz es escándalo para los judíos y motivo de risa para los griegos, pero para nosotros es fuerza y sabiduría de Dios”. Cargnello consideró que “hoy contemplamos ese misterio paradojal”.
Prosiguió: “Más allá de lo que puede ser dar rienda libre a la imaginación, está la percepción del misterio de que en la cruz nace un mundo nuevo: este Dios que siempre nos desconcierta con su amor y que es capaz de hacer de ese signo de muerte, el árbol de la vida”. 
A continuación, monseñor Cargnello compartió cinco indicaciones del papa Francisco en su encíclica sobre el llamado a la santidad en el mundo de hoy, firmadas un año antes de la pandemia por el coronavirus. 
“Trabajemos, luchemos en este tiempo por ser cristianos que testimonian al señor sin miedo, conscientes de que el mejor servicio que podemos dar en el tejido de la sociedad donde nosotros estamos trabajando es ofrecer esa agua refrescante del aguante, la paciencia y la mansedumbre, ese color de la alegría y sentido del humor, la fuerza de la audacia y el fervor, el abrazo de la comunidad y la mirada tendida al infinito que nos da la oración y que todo eso nazca del encuentro con Cristo en la cruz”, reflexionó.

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